miércoles, 18 de agosto de 2010

Capítulo 2 Segunda parte

Encogida sobre si misma cayó al suelo entre sollozos, desconsolada podía oír como su corazón explotaba rompiéndose en mil pedazos, no se atrevió a alzar la vista, intento gritar pero solo pudo toser secamente, con los ojos cerrados abrazó el cuaderno buscando consuelo, tendida sobre aquella tierra yerna cayo en un profundo sopor, escapando a la tranquilidad de los sueños.
Las nubes empezaban a prevalecer sobre aquel paisaje soleado, pequeñas gotas de lluvia descendían impactando en el suelo, poco a poco abrió los ojos, intentó desviar su atención centrándose en un charco de agua próximo, en su reflejo observó el penoso aspecto que presentaba, tenía los ojos hinchados y aquella larga melena azabache enmarañada, enjuagó sus lágrimas intentando arreglarse la melena, por el rabillo del ojo vislumbró un felino.
El miedo se apoderó de su mente, era en parte reconfortante pues había dejado a un lado el temor, aquella sensación de peligro hizo que sus fuerzas la abandonaran, la necesidad de empezar a correr se volvió irremediable.
Probablemente solo fuera uno de los miles de gatos que rondaban el aparcamiento, a medida que se acercaba el felino tomaba una forma aterradoramente familiar.
Sintió el frío acero atravesando su estomago, un gélido aliento en su oreja y el rostro cadavérico del señor Vico sonriendo de una forma impropia en el, mientras sujetaba la espada atravesando de un lado a otro su estomago, un poco mas lejos Simon observaba la escena satisfecho, se acercó dando zancadas.
-Vaya, vaya parece que la inalcanzable Anabeth ha sido cazada- Susurró en su oído, una sonrisa surcó su rostro- Ahora dime… ¿Dónde esta?
No podía alejar sus ojos de aquellas grandes piedras opacas que llenaban los globos oculares del anciano.
-¿Qué?- Susurró con dificultad, un charco de sangre empezó a brotar de su boca, millones de imágenes surcaron su memoria, la mayoría de ellas absurdas pues recordaba una casa medieval francesa con todo detalle, la fachada llena de flores y unas baldosas con un nombre retratado que no alcanzaba a recordar.
Las imágenes se tornaron negras, inconsciente la joven se desplomó cayendo al frío suelo ahora encharcado de sangre oyendo por ultima vez la maldición de Simon.

2 comentarios:

  1. Holaa ^^ me alehra que encontraras mi blog y te guste.. el tuyo tambien esta muy biien! Pronto escribire mas cuando me recupere de la faringitis.. xD un Beeso! lo mismo digo un placer conocerte! =)

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  2. Jajaja me temo que este no es mi blog de verdad, si vas al escritorio encontraras el blog de verdad se llama "Designios del Infierno" x)
    Espero poder leer mas pronto ;)

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